Confinamiento: El mejor aliado de la ansiedad y depresión

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La salud mental a nivel mundial ha sido una de los tantos factores afectados por la pandemia de la Covid-19, en Honduras no fue la excepción, a más de un año del confinamiento, los efectos que han tenido en las personas y en su salud mental han sido latentes hasta la actualidad.

El miedo y el estrés son respuestas normales en momentos de crisis, e incertidumbre, por el temor a lo desconocido, esto trajo consigo un incremento de casos clínicos de ansiedad y depresión, esto a causa del encierro y el confinamiento que se vivio en el año 2020 y parte del año 2021.

La ansiedad es considerada una sensación constante de miedo y nerviosismo, estos padecimientos pueden aumentar en momentos de riesgo, además de presentar síntomas físicos como: taquicardia, dificultad para respirar, insomnio, sudoración excesiva entre otros.

Por su parte, la depresión es un trastorno emocional, que consiste en una tristeza profunda y una perdida de interés de las actividades que normalmente el paciente disfrutaba realizar. Esta condició necesita un tratamiento mucho más profundo que la ansiedad, muchos casos de depresión se han agudizado según lo comenta la especialista en el tema la psicóloga Michelle Caballero.

Múltiples estudios han arrojado cifras del incremento y el impacto que ha tenido la Covid-19 en el estado anímico de las personas. Algunos de los factores que influyen fuertemente son: la falta de empleo, que lleva a un declive económico, además del cambio en el estilo de vida que se vivió durante el confinamiento en el año 2020.

La salud mental no siempre ha sido uno de los principales focos de atención en países como Honduras. De acuerdo con datos del Observatorio Mundial de la Salud (OMS), en países con poco desarrollo, como es el caso de Honduras la situación puede llegar a tornarse más difícil, por la poca inversión que hay respecto a salud mental.

Según estudios de la OMS, Honduras solamente cuenta con 0.66 médicos psiquiatras y 0.62 psicólogos por cada 100,000 habitantes, mientras que países más desarrollados como Suiza cuentan con 43.96 médicos psiquiatras y 84.00 psicólogos para el mismo rango de población.

Por su alto nivel pernicioso, el coronavirus amenazó y cambió de forma masiva la forma y el estilo de vida a nivel mundial, creando padecimientos psicológicos entre las masas, entre los más comunes: la ansiedad, la depresión, el miedo constante y la soledad.

Fuente; Diario La Tribuna

Expertos en psicología de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), de la mano con entes internacionales, realizaron un estudio científico, que lo publicaron a la comunidad en general, en el cual analizan la influencia que tuvó la pandemia de la Covid-19 y los efectos adversos en la salud mental de la población en general.

El estudio arrojó una serie de resultados que indicaban que lo que más resaltaba era estrés en el ámbito familiar, y financiero, esto aumento los niveles de depresión y ansiedad. Estos resultados confirmaron los efectos colaterales más allá de lo económico que tuvo la pandemia de la Covid-19 a nivel mundial.

Actualmente en Honduras, la salud mental no ha sido uno de los principales focos de atención, y hasta el último año se ha considerado un tema que se aborda con más libertad, tanto en medios de comunicación como en redes sociales, esto debido al notable incremento de casos de trastornos debido a la pandemia de la Covid-19.

Según un informe evaluado con el IEMS-OMS (WHO-AIMS), instrumento de la Organización Mundial de la Salud, Honduras no cuenta con unidades de hospitalización psiquiátrica en hospitales generales, solamente existe un centro de Hospital de Día, que es una extensión de consulta del hospital psiquiátrico “Mario Mendoza”.

En este mismo informe se evalúa la increíble desigualdad que existe respecto al acceso de estos centros que ayudan a las personas que sufren de algún tipo de trastorno psicológico. El 100% de camas psiquiátricas en el país, se ubican en o cerca de ciudades grandes, dejando en desventaja y desprotegida a mucha población vulnerable.

Respecto al personal y profesionales en el área de la salud mental, en los últimos años se registró en el país, por cada 100,000 habitantes: 0.05 psiquiatras, 2.61 médicos generales, 0.87 enfermeros con por lo menos 1 año de capacitación en atención de salud mental, y 0.95 psicólogos.

Es pertinente la inversión en el área de la salud mental en Honduras, esto debido a que las personas que están sufriendo un tipo de trastorno consecuencia al confinamiento ocasionado por la Covid-19, deben recibir el tratamiento necesario, con especialistas en el tema.

Michelle Caballero, licenciada en psicología, afirmó, “Es necesario el tratamiento en tipos de casos de depresión y ansiedad, esto reduce dolor y demás consecuencias en un 80%, esto debido a que es un padecimiento como cualquier dolor físico”

En cuanto a la salud mental de los niños fue un gran impacto, según reportes de UNICEF, al menos 1 de cada 7 niños se ha visto directamente afectado por la pandemia de la Covid-19 y el confinamiento. Esto debido al notable cambio de estilo de vida y forma de relacionarse.

Uno de los factores más vulnerables en cuanto a la población menor de edad que continúa estudiando, las mayores consecuencias que trajo consigo la pandemia de la Covid-19 fue que los niños y jóvenes debido a desánimos, estrés y ansiedad por el confinamiento, abandonaron los estudios.

Jean Gough, Directora Regional de UNICEF, 2 de cada 3 niños se ven directamente afectados por la pandemia, ya sea de manera económica, social y sobre todo en la salud mental, tanto que aun después de más de 20 meses de pandemia siguen abandonando estudios por los factores antes mencionados.

Reportaje: Jazmín Hernández

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